8 de junio de 2009

... segui por ese camino!

"...Una historia, basada en hechos reales" ...(cualquier parecido con la realidad...puede ser pura coincidencia!)

Era una tarde perfecta, una tarde joven y calida que inaguraba un verano prometedor. La ciudad entera desperto con animos de reir, caminar, sudar y ponerse enforma despues de los largos meses de invernar tantas promesas saludables. Al fin los ojos recreaban la mirada a flor de piel. El escenario perfecto: La Gran Manzana, “El Parque Central”...el unico lugar abierto y verde, en una ciudad tan cuadriculada y gris.
"Amarrate bien los patines!", dijo ella. "Fresca, mija que yo me acuerdo como patinar." Dijo el. Como de costumbre, ella queria correr en vez de volar en ruedas y el queria sentir la libertad en la velocidad de aquellas ruedas.


El parque estaba lleno de mil colores y sabores por doquier. Como de costumbre, la pelotera de turistas se confundia con los que trotraban, los que patinaban y los que montaban cicla. Asi y todo y con tantas reglas que inundan el sistema, cada quien sabia que camino tomar, para no morir apachurrado por algun ignorante que se olvidara de ellas.


"Como vas? cansada? paras o seguis?" le pregunto el. "Voy ...voy bien!! Si, si, yo sigo!" Contesto ella. "Ok, voy a seguir adelante de vos, pero yo regreso, oiste!" dijo el. "Bueno, nos encontramos mas adelante." Ella contesto.
Mientras el disfrutaba de la velocidad y la pelotera, ella corria y corria trantado de pasar esos cuerpos sudorosos de aquellos que le estorbaban en el camino...Paso el tiempo y despues de 3 millas, era tiempo de parar y caminar. Era suficiente para un domingo de descanso...ya se habia sudado el pastel y el helado del dia anterior.

Mientras ella esperaba a que su querido amor la alcanzara en algun momento, el ritmo del parque cambio... por alguna razon el agite aumento y parecia una locura caminar entre esa selva de cemento, que hacia unos minutos parecia un paraiso. Al caminar, ella notaba todas esas peculiaridades de la gente de la gran Manzana...y era agradable...una vez ella siguiera la direccion del caos. Como todo un principe caballero, el era quien cargaba todo el “chivo” en la mochila. Una manta, su revista, el libro de ella, los celulares... el agua..y la plata.


Ella penso, en el agua que el cargaba...y empezo a buscarlo entre la pelotera. No lo vio...pero que otra opcion habia que seguir caminando en la misma direccion, que ella habia estado corriendo una hora antes. Una hora...no estaba segura, pues podria ser media hora, una hora...o…quizas una hora y media??
El sol aumentaba su fugor, ese sol mas amarillo y brillante que empezaba a derretir las ultimas gotas de saliva en su boca. El caso era de sed, pero salirse de la ruta para tomar agua no era una opcion. Camino, y siguio caminando y ademas de sentir una sed incontenible... se acercaba la hora de usar los servicios sanitarios. Gracias a Dios, habian baños en el camino...pero tampoco era una opcion logica, ya que la idea era encontrar, a la otra mitad de la manzana: su esposo perdido.


Ya las ampollas comenzaban a arder en la planta del pie. Esto significaba que el tiempo volaba y que era una realidad, que por mas de 1 hora, su esposo habia estado perdido en el “Parque Central”. "El Parque Central"...por alguna razon la palabra "Central" no tenia ningun sentido... "El Parque Central" definitivamente habia perdido su tal centro!...su esposo, su centro.. estaba fuera de lugar y aun no aparecia.


La preocupacion, cambiaba en su corazon y se convertia en ...rabia! Con el paso de los minutos, las preguntas de angustia, pasaron a ser madrazos y maldiciones! "Es el colmo, carajo" repetia ella una y otra vez, mientras se deshidrataba de la ira! Ella decidio parar y sentarse en una notable curva: "imposible que no me vea este ciego!" Dijo ella. Unos metros mas lejos, el decidio hacerlo mismo…sentarse en una “notable curva” y esperar a que “ella” pasara y lo viera: “Por mas ciega que sea, imposible que no me vea!” Dijo el. Ella penso en pedir prestado un celular a una pareja latina que disfrutaba del desorden...pero se arrepintio. Muy en el fondo, ella confiaba en que el "perdido de su marido" apareceria pronto para salvarla de tal jungla. El decidio llamarla al celular, pero ella no respondio… Esperaron, esperaron y se cansaron de esperar. Cada quien decidio seguir caminando, obviamente por la misma ruta.:"Algun dia, tendra que aparecer este condenado, carajo" penso ella…lo mismo penso el.


Pero pasaban los minutos y la urgencia por agua y un baño se hacian mas indispensables que nunca. Definitivamente, ya era el colmo de los colmos, penso ella. Era inconcebible, que "el" no apareciera: "ahi esta pintado", dijo ella en voz alta. Ya el verde de los grandes arboles florecidos para el verano, parecian rojos...pues el disgusto se le habia subido de los pies, donde las ampollas no la dejaban caminar, hasta la cabeza. "Este, se perdio definitivamente...lleva perdido como dos horas?!!" Dijo ella en voz alta.


Era momento de actuar agresivamente...ella camino...en la misma ruta que estaba antes...obviamente! Con la infinita esperanza que las esposas siempre tienen en sus esposos, esa esperanza de que su “principe azul montado en su caballo”, como todo un caballero de los cuentos de hadas... pronto apareceria y la rescataria de los peligros de "El Parque Central".


Como oasis en el desierto, ella diviso una caseta de informacion. Se acerco, pero penso: "Que estupido sera decir que estoy perdida...que digo!, si el que se perdio fue el @#$*& de mi marido!". Ella se quedo al lado de la caseta…esperando, pensando, … con las mismas esperanzas que habia tenido siempre en su corazon, esperaba que en el ultimo minuto, su “principe”… aterrizara en el camino de asfalto…espero un minuto… pero el, no llego.

"La puedo ayudar" dijo el señor de la caseta. "hummm ...si...creo que mi marido se perdio." dijo ella. "Estas perdida! que sorpresa! Bienvenida a Nueva York!" dijo el señor. Ella penso, en el malentendido, pues ella no era la perdida...ella, muy inteligentemente, siguio la misma ruta, “ella” “echo ojo” todo, todo el tiempo, esperando que su marido pasara y la viera...”ella” no fue al baño y menos tomo agua de la fuente...solo por no perder un segundo de vida en el intento. “Ella” no estaba perdida! Era "el", el que estaba perdido!


Ella sonrio diciendo: "si, creo que ese, es el caso, estoy perdida y mi marido tiene mi agua, mi libro y mi celular...tiene ud. un telefono que pueda yo usar para llamarlo?" le pregunto. "Claro que si!" y el señor muy amablemente le presto un celular. El celular parecia tener un letrero que decia: "Celular, uso exclusivo para los apelotardados que se pierden en 'El Parque Central' "
Ella se calmo, conto hasta 10.000... y hablo con la voz de la Madre Teresa de Calcuta (Q.E.P.D): "hola amor, donde estas? llevas perdido mucho tiempo". El, con la voz de Mike Tyson dijo: " Donde estas mujer!!!!! llevo horas buscandote, como es que te perdes??!, donde diablos estas, con quien estas? por que apenas me llamas, despues de 3 horas? De que celular me estas llamando? DONDE ESTAS??!


"Estoy bien, y tu?" disimulo ella, al frente del señor amable y sonriente que le presto el telefono. "Estoy en una caseta de informacion en la calle 72. Te espero amor!" ella colgo el telefono que hechaba humo y le quemaba su oreja. "Ya viene mi esposo, estaba perdido pero ya viene en camino, mil gracias...es ud. muy amable" dijo ella despues de colgarle de una manera muy decente, a su amable marido. "De nada" dijo el señor de la caseta.


En 10 minutos su marido "el perdido" llego. Su cara parecia un poco distinta, mas roja y no muy amigable...Ella penso: "que tal este descarado, despues de dejarme sola por 3 horas mientras el patinaba por el paraiso...yo en el infierno de este verano, sin agua ni celular, ni plata!!"

Despues de la acostumbrada alegadera entre dos personas que se aman, buscando las razones y los culpables de la estupida perdida...los animos, al fin se calmaron en la tranquilidad del hogar. Al final, no importaba de quien habia sido la culpa, por que al final...la culpa fue de la division del camino en dos tramos distintos, donde fue muy facil confundirse.
Al final, "ella" vio la angustia de su marido, al no encontrar la otra mitad de su manzana. Al final, "el" vio la paciencia y la esperanza que su esposa siempre tuvo...esperando que "el" la encontrara...algun dia. Al final, fue "ella" la que se perdio...pero tambien fue "ella"...la que lo encontro!


Esperanza, preocupacion, paciencia, angustia...y la alegria de un encuentro… fue lo quedo de una tarde perfecta, una tarde joven y calida que inaguraba un verano prometedor en “El Parque Central”: La Gran Manzana…donde al final, dos almas perdidas encontraron su otra mitad. En el fondo, habia un deseo oculto de cambiar las manzanas por naranjas…o mejor aun: las naranjas por buñuelos y aborrajado, acompanados con manzamorra y el olor de la caña de azucar que traen las brisas, de “La sucursal del Cielo”…ese lugar de la tierra que les recuerda ese instante magico, el momento en el que estas dos almas perdidas, encontraron su lugar en este mundo…Descansando en el sofa de la casa…ambos pensaban: “ Y quien dijo, que solo los niños se pierden en los parques?”